“Débora y la casa al borde del infinito”, la nueva obra de Joan Prats

Una obra para reflexionar sobre la importancia de proteger los valores y de enfrentar con valentía lo desconocido. Así define el escritor y periodista Joan Prats “Débora y la casa al borde del infinito”, su nuevo libro de ciencia ficción dirigido a niños y jóvenes que promete dejar enseñanzas para aplicar en la vida real.

La propuesta literaria cuenta la historia de Débora y su familia, quienes un verano se van a vivir con sus abuelos por motivos económicos. Una vez allí, descubren que pueden visitar otros mundos y esa mudanza, que de por sí implicaba un cambio drástico en sus vidas, también les presenta la oportunidad de vivir aventuras inimaginables.

Para desvelar los detalles de esta interesante historia, conversamos con Joan Prats, quien nos cuenta de donde surgió su inspiración, los retos que implicó escribir el libro y las razones por las que debemos incluirlo en nuestra lista de próximas lecturas.

A diferencia de tu primera obra «El dedo mayor de la realidad me saluda», esta está dirigida a un público más joven. ¿Cómo te surge la idea y motivación de hacer un libro juvenil?
Creo que siempre estuvo en mi mente hacer este tipo de libro, porque cuando era joven no leía mucho, sino que veía más televisión que otra cosa. Pero después de que empecé a cultivar el hábito de la lectura, que fui descubriendo clásicos como ‘El Principito’ y ‘Peter Pan’, pensé en que quería escribir un libro que me hubiera gustado leer cuando era más joven. En este libro se nota mucho la influencia de lo que me gustaba a esa edad, como los cómics, series, películas y muñequitos, tanto infantiles como juveniles, de los 80.

En el libro hablas de enfrentar con valentía lo desconocido. ¿Con esta obra quisiste aventurarte y asumir el desafío de explorar lo desconocido?
Mi primer libro es algo surreal y se relaciona con la fantasía, así que no fue un salto tan grande en cuanto a género. El surrealismo, de una forma u otra, siempre va a estar en mis obras, o por lo menos eso creo. Sin embargo, esta vez me interesó tratar de llevar eso a otro público y usarlo para tratar otros temas.

Débora es el personaje principal del libro. ¿Qué tiene ella de Joan Prats?
El momento de su vida en el que ella aparece en el libro, Débora es una fanática de los cómics, y yo también. Ella es un poco ingenua y despistada, y eso también es algo que tenemos en común. Ella es una niña dentro del espectro autista, sin embargo, no es que la historia gire en torno a ello; eso es algo que ella tiene en común con Joan Prats. Para mí (Débora) es un personaje muy interesante, porque aunque la trama involucra a toda la familia, ella, además de ser la protagonista del libro, también es la protagonista de su familia, ella está llena de energía, de entusiasmo y es una persona que cae bien dondequiera que va.

¿Cuáles retos supuso para ti escribir este libro y finalmente publicarlo?
El reto principal es que para escribir este libro no utilicé el mismo método que para escribir el primero, fue una experiencia totalmente distinta. La primera versión de mi primer libro la escribí en una o dos semanas, y pasaron varios años en los que yo volvía y lo retomaba, investigaba y escribía algo. Para este libro, la primera versión me tomó más tiempo, pero reestructurarlo, hacer las investigaciones y desarrollar los personajes, no tardó tanto; es decir, la versión inicial se tardó más, pero la parte de editarlo fue más rápido. Publicarlo fue un poco más difícil, ya que no es muy fácil publicar en el país, pero me puse en contacto con Editorial Santillana y gracias a su iniciativa ‘Lo que leo’ pude publicarlo. Por suerte, les pude entregar mi obra y el trabajo editorial que hicieron fue muy bueno; estoy muy satisfecho con el producto final.

Describes “Débora y la casa al borde del infinito” como un libro de valores. ¿Cuáles son esos valores que abordas?
Cuando yo escribo una obra me concentro más en la historia, en la trama y el desarrollo de los personajes; ya los temas como valores y mensajes lo dejo a la interpretación del lector, pues no me gusta imponer, sino dejar que sea el lector que tenga su propia experiencia y saque su propio mensaje. Lo que sí puedo decir del libro es que trata mucho de la aceptación, especialmente entre familia. Los personajes del libro son muy distintos el uno del otro, son personas con temperamentos, gustos e intereses muy distintos, pero se quieren y apoyan incondicionalmente como familia, y eso para mí fue muy importante. No estoy tratando de imponer una idea de cómo tiene que ser una familia, de la cantidad de miembros que debe tener o el rol que debe asumir cada quien, sino del amor en general entre los miembros.

¿Cuáles son las emociones que quieres despertar en todo aquel que lea esta obra?
Quiero que cada lector tenga su propia experiencia cuando termine de leer. Para mí lo ideal es que se logre una conexión emocional entre el lector y el libro, y me gustaría que puedan conectar con los personajes. Fuera de ahí, dejo que el lector tenga su propia experiencia y diga cuáles fueron las emociones que la obra les despertó.

¿Por qué deberían, tanto adultos como niños, leer “Débora y la casa al borde del infinito”?
Aunque es un libro infantil-juvenil, creo que hay algo para todo el mundo. No solo por las aventuras, sino también por los personajes, los diálogos, las experiencias, la forma en la que se relacionan entre ellos y las situaciones que se presentan entre ellos como familia. Obviamente, es como un padre describiendo a su hijo, lo veo como algo casi perfecto y no puedo ser totalmente objetivo con el libro, pero ojalá la gente lo lea y saque sus propias conclusiones.

Fotos y video: Pedro Bazil